El avance silencioso del emprendimiento femenino

El avance silencioso del emprendimiento femenino

Ema Jara|Sub Gerente Comercial

Cada vez más mujeres están dando un paso que hace algunos años parecía mucho más lejano: decidir emprender. No solo como una alternativa laboral, sino como una forma de construir independencia económica y liderar proyectos propios, además de generar oportunidades para otros en el ecosistema emprendedor.

Ese cambio refleja un proceso de empoderamiento que ha ido ganando fuerza en Chile. Según el último informe de Global Entrepreneurship Monitor (GEM), por primera vez, la proporción de mujeres con emprendimiento en etapa inicial superó a la de los hombres, con 29,6% frente a 29,1%.

A pesar de los desafíos aún existentes, las emprendedoras han demostrado una enorme capacidad de resiliencia y adaptación. Muchas levantan sus negocios mientras equilibran responsabilidades familiares y lideran nuevos proyectos, además de enfrentar mayores dificultades para acceder a financiamiento y redes de apoyo.

Impulsar el emprendimiento femenino no solo es una cuestión de equidad. También es una oportunidad para diversificar la economía y fomentar la innovación, además de fortalecer el tejido productivo con nuevos liderazgos empresariales. Cuando más mujeres se atreven a emprender y encuentran las condiciones para crecer, toda la sociedad avanza.